miércoles, 22 de febrero de 2017

Un poco de historia... (parte III)

Antes de leer este post te recomiendo la parte I y la parte II
Y ahora sí!... llegamos a marzo del 2010... 
Con dos amigas decidimos abrir una tienda en Barrio Norte, Bs As... y después de mucho, muchísimo esfuerzo, entre producir, pintar, lijar paredes, remodelar, hacer muebles (ahí Jo descubrió sus dotes como carpintero) inauguramos el 3 de mayo de ese mismo año ¡por suerte! :D 
Me acuerdo exacta la fecha porque coincidió con mi cumpleaños número 26... 


La llamamos La Caramelera, y había indumentaria, ropa interior, accesorios y objetos... 
Al tener una tienda, queríamos que las estampas que generábamos estén en otros productos, además de los collares... y como desde siempre adoramos la decoración, decidimos empezar con cosas para la casa... 
Aunque el primer objeto, en realidad surge en el 2009 (que eran banderines por pedido) la fecha oficial del nacimiento de La Maison Boop! es Marzo del 2010 (el mes que viene cumplimos 7 años y lo vamos a festejar ^_^)





El primer año de la tienda hicimos macetas, cajas, bandejas, tazas, regaderas, casitas de pajaritos, percheros y en lo textil, almohadones, tote bags, individuales, estuches entre otras cosas... 
Todavía la marca se llamaba Tienda Boop! y predominaban los accesorios ^_^





Pero en el 2011 empezamos a darle mucha más importancia a los objetos... por tanto había algo que tenía que cambiar... los objetos ya no eran algo secundario así que se nos ocurrió dividir la marca, y a los objetos llamarlos La Maison Boop!... Casi en el mismo momento nació la línea Cottage... acá Jo se lleva todos los premios ^_^... con una caladora que ya habíamos adquirido cuando abrimos la tienda (para hacer algunos muebles de exhibición) conseguimos maderas antiguas, de muebles sin arreglo, de pisos o techos de casas que remodelaban e hicimos los primeros objetos de la línea (todos juntitos en la foto de abajo)...  Usar madera reciclada nos permitía hacer el trabajo sustentable (hasta el día de hoy lo hacemos de la misma forma) y objetos de mucha mejor calidad que usando madera de pino, ya que entre otras cosas conseguimos Cedro,  Nogal, Roble y pino Tea...  También descubrimos nuestra fascinación por las ilustraciones antiguas de historia natural... y empezamos a coleccionar libros (algunos se los mostré en este post) de donde sacábamos las imágenes para usar en las estampas...




Jo dejó atrás la joyería, y cambió piedras y metal por maderas y pintura... En la primera parte les mencioné que todo se relaciona... y aquí es cuando... su pasado joyero hizo que generara una herrería muy personal... sin soldaduras, con amarres... algo que sigue desarrollando hasta el día de hoy y que hace que los objetos sean más lindos y originales!





También hicimos una línea llamada Forest, donde predominaban las estampas relacionadas con el bosque, como ciervos, zorritos, liebres, honguitos... y el cuadrillé y puntillé rojo Nuestro amor por el bosque viene desde los collares, pero acá se acrecentó







Y en el 2011 también hicimos nuestra primera línea navideña que se llamó: Navidad Folk





En La Caramelera estuvimos tres años... y nos ayudó a crecer muchísimo... fueron momentos increíbles de mucho aprendizaje y también mucho estrés! Más allá de que el local lo teníamos con dos ami-socias, no era fácil producir el 100% de los productos y además atenderlo, nosotros vivíamos en un barrio, en Haedo (conurbano bonaerense)  y la tienda estaba en pleno Barrio Norte (Laprida entre Santa Fe y Arenales)... el viaje era agotador... pero nunca quisimos dejar de atender nosotros mismos, porque sino se perdía el contacto directo con los clientes, y esa calidez fue algo que siempre quisimos mantener... por eso después de 3 años decidimos ir por más!.... dejamos atrás La Caramelera... (en muy buenas manos por cierto) para abrir un showroom en nuestra Casa Taller... muchos nervios y mil dudas... ¿quién iba a ir a visitarnos a un barrio de zona oeste lejos de Cap. Fed? la respuesta queda para la parte IV! 





No hay comentarios :

Publicar un comentario